“Este año el monzón ha descargado lo que no está escrito, y la verdad es que lo ha puesto muy muy difícil, por no reconocer aún que es directamente imposible. Esta mañana hemos temblado al escuchar un estruendo increíble…una gran nube de polvo por encima del campo 2…un alud grandísimo, tal vez se haya llevado por delante el campo 2." Jesús Calleja, desde el Makalu
Calleja consigue enviar crónica desde el Makalu, a pesar de los problemas técnicos. La tónica se repite: un monzón devastador que parecía no tener fin, ha dado paso a una ventana de buen tiempo, pero ha puesto las cosas muy difíciles en la montaña:
“Estrategia a la desesperada
Hola amigos, desde el campo base del Makalu. Seguimos aquí, encerrados en nuestra tienda de campaña a 5.800 metros, con poco que hacer más que cavilar la estrategia que debemos seguir, aunque la verdad es que hay muy pocas opciones. Este año el monzón ha descargado lo que no está escrito en estas montañas del Himalaya y la verdad es que lo ha puesto muy, muy difícil, por no reconocer aún que es directamente imposible. Esta misma mañana hemos temblado al escuchar, mientras desayunábamos, un estruendo increíble. Hemos salido a tiempo para ver una gran nube de nieve en polvo la pared de los que llamamos el Makalu 2, por encima del campo 2. Allí hay una pared de hielo muy vertical sobre la que creemos ha caído un alud grandísimo. Tal vez se haya llevado por delante el campo número 2, que ya habíamos acondicionado. Eso lo sabremos mañana, ya que los sherpas van a subir para comprobar cómo está la vía, y hasta que punto es factible intentar la ascensión. Tenemos por delante unos días de buen tiempo, o eso creemos, y si fuera todo perfecto, tal vez sea la única oportunidad que nos brinda la montaña. Pero es muy complicado porque aquí somos muy pocos y la cantidad de nieve que cae casi todos los días tapa la huella que acabamos de hacer. Sabemos que en Manaslu, donde había más de 20 expediciones, ya están de retirada algunos. Y eso nos tocará hacer, mucho me temo, porque el monzón esta vez no ha abierto ni un resquicio de ventana.
A los dos días de estar en el campo base llegó la expedición de Castellón; cuatro montañeros, un médico y cuatro sherpas no muy experimentados. También ha subido un indio con dos sherpas, que se decidió a última hora al comprobar que otras expediciones iban a intentar el Makalu. Hemos hecho una Puya, un rezo para conseguir los favores de la montaña. Pero al día siguiente, el hombre medio lama que vive en el campo base, a 4800 metros, nos dice que es una Puya muy incorrecta, que esta montaña es especial, tiene 4 Diosas, y una de ellas especialmente malísima. Así que nos toca repetir, y el se embolsa 3.000 rupias. No hay que escamotear medios para tranquilizar la superstición de nuestros amigos los sherpas, porque se juegan la vida cada minuto que abren camino en la montaña.
Al día siguiente ascendemos Emilio y yo hasta 6230 metros para aclimatar. El paseo nos permite entrar de lleno en la montaña a través de un glaciar partido lleno de enormes rocas, muy expuesto. Al ver la ruta se nos corta la respiración. Hay muchos seracs y mucha nieve, la montaña está cargadísima. Esa tarde bajamos a dormir al campo base. Dos jornadas después subimos hasta el campo 1, que los sherpas ya han instalado. Pero hay anuncio de otro frente, sólo disponemos de unas 40 horas de buena visibilidad, por lo que optamos por subir hasta el campo 2 del tirón y dormir allí. Eso hacemos, calzándonos 1100 metros de desnivel y formando la aclimatación desde los 5.600 metros hasta los 6.700. El campo 2 tiene montadas las tiendas, pero en ellas está embutido todo el material; kilos de cuerdas, crampones, bombonas e infernillos y cacharros de todo tipo. Dormimos muy mal, con un cebollazo de órdago en la cabeza y clavándonos metales en las costillas. Pero esta subida nos permite ver que ya tenemos huella hasta los 7.000 metros, lo que nos deja satisfechos. Por la mañana, no obstante, descubrimos que ha nevado toda la noche y ya no existe la senda abierta. Bajamos al base con rapidez, para pasar la nueva tormenta a resguardo. Este otoño va a ser muy, muy difícil abordar la montaña. Pero hoy todavía no he tirado la toalla. Veremos que ocurre mañana.”
Jesús Calleja, decepcionado, desde el campo base del Makalu
Nuestras tiendas: Madrid Orense | Madrid O'Donnell | Zaragoza León XIII | Outlet Huesca | Benasque | Venta a distancia | The North Face Madrid | The North Face Benasque
Home
|
La Tienda de montaña
|
El Tiempo en la montaña
|
Noticias
|
Reportajes
|
Técnica y práctica
|
Preparación física
|
Test de material
|
Reseñas
|
Entrevistas
|
Perfiles
|
Agenda
Cuadernos Técnicos
|
Blogs
|
Videos
|
Galerías de fotos
|
Fondos de pantalla
|
Foro de montaña
|
Tablón de anuncios
|
Concurso PhotoBarrabes
|
Mapa web
![]()
Servicios:
Ayuda
|
Contacta con nosotros
|
Tu cuenta
|
Trabaja en Barrabes
|
Suscripciones
|
RSS
|
Barrabes Móvil
|
Facebook
|
Twitter
|
YouTube
© 1996-2012, Barrabes Esquí Montaña S.L.U. - Aviso Legal | Protección de Datos